Me despidió en aquella vieja estación
aquel vagón sobrecargado de amor.
Oh, sin tu amor ya no te puedo cantar
y aquel vagón que se alejaba más y más.
Y volverás a mi lado otra vez
y no tendrás que ponerte a llorar.
Fue una tormenta que se podía adivinar
la que acabó con nuestra casita en el mar.
Y me despierto, oh, cada noche en el bar
me pesa el cuerpo y tengo ganas de llorar.
Y volverás a mi lado otra vez
y no tendrás que ponerte a llorar.
Oh, ya no quiero ser un loco sin tu amor
poder robarle a la noche su olor.
Y yo borracho aquí sentado en la estación
esperando que regresando tu vagón.
Y volverás a mi lado otra vez
y no tendrás que ponerte a llorar.
Y volverás ...
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